La “Cartografía” es tan antigua como lo es el hombre, desde luego no recibía ese nombre y mucho menos era considerado una ciencia. Los antiguos grupos humanos tenían la necesidad de recordar ciertos lugares, ya que su subsistencia dependía de ello, así que empezaron a trazar planos mentales, en lugares como: huesos, rocas, maderas y cueros; estos con la finalidad de hacer más asequible el lugar señalado para su generación y las futuras.
La palabra Cartografía es un nombre que le atribuyeron los griegos a esta “ciencia” (del griego chartis = mapa y graphein = escrito), pero ya había sido empleada por grandes civilizaciones antiguas a los griegos, como los egipcios. Los egipcios pueblo formado gracias a un río (el Nilo) se vieron forzado de una u otra forma a medir las inundaciones del río, para así aprovechar la fertilidad del suelo y no morir de hambre, pero para ellos poder establecer que tan productiva sería la inundación tuvieron que hacer estudios relacionados con la cartografía, relacionados más que todo con el relieve. Debieron tomar medidas anuales de la crecida del Nilo, medidas exactas de hasta donde llegaba la inundación y hasta donde no, así hechos estos estudios, pudieron hacer sus represas, canales y pozos de irrigación, para aprovechar más aun la inundación anual del rió.
Desde luego la “cartografía” siguió siendo empleada para este tipo de usos, pero con la llegada de los grandes imperios se le fueron atribuyendo otros usos, para la cual la ciencia naciente sería óptima. Ya a través de los mapas cartográficos se podía establecer, puntos clave de comercio, de delimitación de rutas etc. Las cuales iban a ser muy bien empleadas en las campañas militares y dieron el resultado esperado. Y ya para este momento la cartografía no sólo abarcaba relieve, sino climas, hidrografía, poblaciones, puertos de comercio, enclaves de defensa etc. sin duda alguna un gran desarrollo y evolución de esta ciencia.
En el transcurso de los años la cartografía se mantendría casi igual hasta llegar a finales de la edad media, justo antes de los viajes de exploración europeos, donde ya se habían hecho importantes estudios sobre la forma de tierra, estudios que podían ser el incentivo tecnológico y teórico para que el hombre se adentrara en mar adentro y así tener certeza en que lugar se encontraba, esto con la ayuda de otros instrumentos desarrollados para la época, como la brújula, catalejos y nuevos diseños en las naves de navegación.
[1]Cartografía antigua (mapa costero) [2] Cartografía moderna (foto satelital).
